lunes, 2 de mayo de 2016

LA LIBERTAD EN AL ADOLESCENCIA

LA LIBERTAD E AL ADOLESCENCIA
En la adolescencia se dan cuatro tipos de cambios: físicos, de valores, de hábitos y de deseos de libertad. En estas edades quieren comprobar todos los límites: aparece la guerra por la independencia que se manifiesta en rebeldía.


Surge también la negatividad. Se busca la resistencia a las normas y el retraso temporal en el cumplimiento de los deberes. Lo que quieren, lo quieren ya: presionan, miden, chantajean y aumentan la tensión. Aparecen las mentiras y se multiplican los conflictos.

Para que sean verdaderamente libres debemos ayudarles a forjar su voluntad. Serán más libres si se van dominando a sí mismos. Sin embargo, la adolescencia de caracteriza por todo lo contrario: la pereza, el desorden, desear hacer lo que les apetece sin pensar que pueden molestar a otras personas. Surgen así los conflictos de todo tipo, ¿por qué no puedo jugar con el ordenador? En vez de entrar en el conflicto, es mejor explicarle que molesta a su hermano.

Las personas libres hacen las cosas porque “les da la gana", no porque “les viene en gana”. Debemos explicar el porqué de lo que tienen que hacer y les ayudaremos a buscar las razones de sus actos para que consigan ser autónomos.

¿Libertad o libertinaje?

Gran parte de los adolescentes confunden la libertad con el libertinaje, con hacer lo que les viene en gana. En la libertad se da la responsabilidad y en el libertinaje el desenfreno. En este sentido se les puede explicar que la propia libertad acaba donde invade la libertad del otro.

¿Qué es la libertad?

La libertad consiste en la combinación de la autonomía y la responsabilidad. Tener autonomía quiere decir ser capaz de hacer lo que uno cree que debe hacer. Somos autónomos si establecemos una relación entre nuestras acciones y los efectos que producen. La conciencia nos lleva al concepto de responsabilidad.

Responsabilidad

Debemos explicar a los hijos que la responsabilidad exige valentía. Cuando los adolescentes actúan diciendo "no sé si está bien o mal, pero me gusta", están intentando rehuir un compromiso, pero al final acaban atados a otro más doloroso: su propia flojedad.

A los hijos les ayudará el que les animemos a decidir en aspectos poco importantes, aunque se equivoquen. Irán haciéndose dueños de su libertad e irán asumiendo sus responsabilidades.

La rebeldía de la adolescencia debemos encauzarla haciéndoles ver que toda decisión tiene algo de riesgo y que no siempre vamos a tener seguridad absoluta.

Es importante animarles a ser resolutivos en sus decisiones y a cumplir lo decidido con prontitud, desde la hora de levantarse hasta el tiempo que van a dedicar a estudiar. Debemos evitar decidir todo por ellos. Al contrario, será conveniente dejarles espacio de libertad para desarrollar su responsabilidad y, a medida que sean más responsables, podremos aumentar esos espacios de libertad.


LA LIBERTAD RESPONSABLE

LA LIBERTAD RESPONSABLE
Es patente que la voluntad rechaza en ocasiones lo que la inteligencia presenta como bueno. Incluso el que aconseja bien puede no ser capaz de poner en práctica su buen consejo. En esos casos, para evitar la vergüenza de la propia incoherencia, el hombre suele buscar una justificación con apariencia razonable -las razonadas sinrazones de Don Quijote-, y se tuerce la realidad hasta hacerla coincidir con los propios deseos. El mismo lenguaje se pone al servicio de esa actitud con expresiones típicas: a mí me parece, esto es normal, todo el mundo lo hace, no perjudico a nadie, etc.
Todo acto libre es imputable, es decir, atribuible a alguien. Normalmente los actos pertenecen al sujeto que los realiza, porque sin su querer no se hubieran producido. Es el agente quien escoge los fines y los medios y, por consiguiente, quien mejor puede dar explicaciones sobre los mismos. Así, del mismo modo que la libertad es el poder de elegir, la responsabilidad es la aptitud para dar cuenta de esas elecciones. Libre y responsable son dos conceptos paralelos e inseparables, y por eso se ha dicho que a la Estatua de la Libertad le falta, para formar pareja ideal, la Estatua de la Responsabilidad.



Ejemplo de libertad responsable:
El miedo a la responsabilidad supone una visión desenfocada de la libertad, no apreciar que los compromisos atan pero a la vez protegen. Es bueno el compromiso que un médico tiene de salvar vidas humanas. Y es bueno para la sociedad, para sus pacientes y para él mismo, que se le pidan responsabilidades de ello. Si no se le pidieran, se fomentaría su irresponsabilidad. Y si fuera culpable, quedaría impune. El ejemplo vale para el abogado, el fontanero, el periodista, el arquitecto..., y para cualquier otra profesión y persona.

lunes, 18 de abril de 2016

libertad positiva y libertad negativa

libertad positiva y libertad negativa
 
Se entiende por libertad positiva la capacidad de cualquier individuo de ser dueño de su voluntad, y de controlar y determinar sus propias acciones, y su destino. Es la noción de libertad como autorrealización. Se complementa con el concepto de libertad negativa, que considera que un individuo es libre en la medida en que nada o nadie restringe su acción, sea cual sea el carácter de esa acción. Mientras la libertad negativa de un individuo se refiere a que "le permiten" ejercer su voluntad, pues nadie se lo impide, la libertad positiva se refiere a que "puede" ejercerla, al contar con el necesario entendimiento de sí mismo, y la capacidad personal para ejercerla. La ley establece reglas que operan principalmente restringiendo la libertad negativa de los individuos, en aras de preservar o bien sus libertades positivas, o bien las libertades negativas de otros individuos.

 

 Libertad negativa (o derecho negativo) es aquella que se define por la ausencia de coacción externa al individuo que desee realizar un curso de acción determinado, es decir, el individuo A que pretende realizar un curso de acción X es libre si, y solamente si, no existe un Y tal que impida que A realice X. Se siente libre de hacer lo que quiera sin que nadie le diga que hacer; es, en pocas palabras, independiente.Libertad negativa (o derecho negativo) es aquella que se define por la ausencia de coacción externa al individuo que desee realizar un curso de acción determinado, es decir, el individuo A que pretende realizar un curso de acción X es libre si, y solamente si, no existe un Y tal que impida que A realice X. Se siente libre de hacer lo que quiera sin que nadie le diga que hacer; es, en pocas palabras, independiente.
 

miércoles, 13 de abril de 2016

CLASIFICACIÓN DE LOS TIPOS DE LIBERTAD

CLASIFICACIÓN DE LOS TIPOS DE LIBERTAD

1. Libertad de expresión: como su nombre lo indica, este tipo de libertad se refiere a la posibilidad que tiene cualquier persona de expresar sin problemas ni obstáculos de cualquier tipo lo que piensa o siente. Por lo tanto, la persona es libre de expresarse según los medios que considere pertinentes.
2. Libertad de opinión: este tipo de libertad es muy parecida a la anteriormente presentada. En este caso se trata de la posibilidad que tiene una persona de disentir o tener una postura diferente al de otra persona o grupo y que puede expresarlo sin ningún problema o constricción.
3. Libertad de culto: esta libertad se refiere a la posibilidad que tienen las personas de elegir sin presiones ni ataduras de ningún tipo la religión o culto que mejor les parezca.
4. Libertad de asociación: aunque este tipo de libertad no existe por igual en todo el mundo, debería ser una de las libertades incontrovertibles del ser humano. Se trata de la posibilidad de que las personas se reúnan sin dificultades ni problemas para discutir o tratar los temas que quieran.
5. Libertad de manifestación: al igual que la anterior, este tipo de libertad se encuentra muy restringida en varios países del mundo. A pesar de ello, como su nombre lo indica, este tipo de libertad hace referencia a la posibilidad que tiene una persona para manifestarse sin ningún tipo de restricción o censura siempre y cuando no afecte a los demás.


LA LIBERTAD Y LA SALUD PSICOLÓGICA

LA LIBERTAD Y LA SALUD PSICOLÓGICA
 
La libertad necesita de la verdad. La libertad requiere del entendimiento (facultad que busca la verdad) y de la voluntad (facultad que busca el bien). Usando ambas el hombre puede determinar dónde está el bien verdadero y escogerlo. La libertad puede aumentar en el sentido de adquirir mayor facilidad de conocer y escoger el bien. Mejorará a base de realizar buenas elecciones, pues se crea el hábito de optar por el bien. La libertad disminuye con los pecados, pues los vicios dificultan elegir bien. "El que peca es esclavo del pecado". Por ejemplo, la persona que se deja vencer por la pereza cada vez se vuelve más perezosa y le cuesta escoger bien en asuntos que supongan esfuerzo. Los que ayudan a ser libres son los que difunden la verdad –"la verdad os hará libres"–, y ayudan a escoger el bien. Por ejemplo, quien invita a un amigo a drogarse le dificulta la libertad atándole a ese defecto; en cambio, quien anima a trabajar, rezar o comportarse bien facilita el buen ejercicio de la libertad.
Quien hace el mal adquiere un vicio y si ejerce un acto bueno adquiere una virtud. ¿Por qué? Según los grandes socráticos, es imposible que un hombre ejerza un acto libre sin que en su misma índole de hombre adquiera una profunda reconfiguración intrínseca. La vida humana está entretejida de multitud de actos, pero no es indiferente actuar bien o mal, porque cada acto tiene consecuencias externas, pero también –y sobre todo– consecuencias internas.
Los vicios nos encadenan, las virtudes contribuyen a hacernos más libres. La libertad es un valor que a menudo está oscurecido. A veces se escucha ¡déjame hacer mi vida! Aquí está la oportunidad para hacerlo. ¿Por qué? Primero, porque en el paso al acto el ser humano no puede ser sustituido. El hombre está en sus propias manos, dice la Antropología Clásica; nadie puede sustituir su iniciativa. Este hallazgo clásico lleva a formular la libertad como Causa Sibi, ser causa en orden a actos, ser causa para sí en orden a actos: desarrollarse, actualizar sus facultades corre a cargo de cada cual.
 

ALCANZAR LA LIBERTAD

ALCANZAR LA LIBERTAD
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Muchas veces nos detenemos a pensar en las personas que son exitosas y queremos ser una de ellas, pero por distintas razones (inseguridades, miedos), pensamos que el éxito está lejos de nosotros, y que solamente es accesible para los cantantes famosos, las estrellas del cine, o aquellos que parecen haber nacido bajo una estrella especial.
Pero no es así: todos podemos ser felices, y en VivirSalud te mostramos algunos tips para alcanzar la libertad y el éxito.

Define el éxito

El primer paso está en definir cómo serías exitoso:¿qué es para ti el éxito?, ¿significa firmar autógrafos y ser reconocido por las personas?, ¿es hacer lo que te gusta?, ¿es tener una casa, o una mansión?, ¿es tener muchas cosas materiales?, ¿es estar con tu familia?. Lo primero es definir qué es para ti el éxito, de la misma manera en que debes definir qué es para ti la libertad.
Puedes ser libre realizando lo que te gusta, estando en el lugar y con las personas que quieres, teniendo la capacidad para poder tomar los riesgos que desees, o teniendo el dinero para hacer lo que quieras y no tener que trabajar en lo que no te guste solo por el salario. Esto último se llama “libertad financiera”, un concepto que es importante que agreguemos a nuestro vocabulario.

Mentalízate para la acción

El segundo paso para ser libre y tener éxito está en que te enfoques en lo que quieres lograr. Tenemos que tener claro que las cosas no siempre son como queremos, y eso es parte de la vida, pero podemos tomar acción y lograr nuestros objetivos, siempre que estén al alcance de nuestro esfuerzo y perseverancia.


lunes, 4 de abril de 2016

EL HOMBRE Y LA LIBERTAD

EL HOMBRE Y LA LIBERTAD

LA LIBERTAD, ATRIBUTO NATURAL DEL HOMBRE: 
La libertad es la facultad natural que tiene el hombre para actuar de acuerdo con su razón y su conciencia. El hombre actúa de acuerdo con su conciencia y su razón; por eso es libre: puede dirigir su vida, gozar del bien, alcanzar su felicidad, lograr su perfección.
La libertad del hombre comprende: la libertad de ejercicio y la libertad moral. 

La LIBERTAD DE EJERCICIO o libertad de hacer consisto en no estar obligado a obrar o impedido para hacerlo. Esta libertad exige que el hombre esté exento de toda fuerza o violencia exterior para realizar lo que desea hacer o para no realizar lo que no desea hacer, de acuerdo con su propia capacidad, con las leyes y con la moral.

La LIBERTAD MORAL, llamada también libertad de querer o libre arbitrio, consiste en ser moralmente dueño de uno misma (“árbiter sui”), responsable del acto que se realiza.
La libertad moral supone la libertad de ejercicio. Supone la ausencia de toda imposición, violencia o apremio. La responsabilidad existe mientras no haya impedimentos para ejecutar lo que se quiere hacer. Si alguien es obligado a hacer algo, evidentemente no se lo puede culpar por lo que hizo.
La libertad es un ATRIBUTO NATURAL DEL HOMBRE; es la condición indispensable para el desarrollo de su personalidad, para su perfeccionamiento. Por eso el hombre.
LA LIBERTAD  sólo llega a ser plenamente hombre cuando goza de libertad. Privar al hombre de su libertad es impedirle ser hombre. El hombre ha sido creado para que use de la libertad, tanto en su vida intelectual como en la moral. Pero la vida intelectual le ha sido dada al hombre para conocer la verdad, y la vida moral para amar y practicar la virtud. La libertad, pues, no puede tener otro fin legítimo que lo verdadero y lo bueno. El hombre es libre para que bus-que la verdad, para que ejercite la virtud y no para vivir en el error y en el vicio.
El bien o el mal, la desgracia o la felicidad de los individuos, de las familias y de los pueblos dependen del buen o mal uso que los hombres, individual o colectivamente, hagan de la libertad. 
ALCANCE Y EJERCICIO DE LA LIBERTAD EN LA SOCIEDAD 
El alcance y el ejercicio de la libertad en la sociedad están limitados por la dignidad esencial de la persona humana y por el bien común.
Hay ciertos derechos y libertades individuales o familiares que el Estado debe proteger, como el derecho al honor y la reputación, el derecho a la libertad religiosa, el derecho originario de los padres sobre sus hijos y su educación.
En cambio, otros derechos sólo son legítimos, en principio, si no perjudican al bien común. Como el derecho de propiedad, de libre expresión del pensamiento, de reunión, de asociación, etcétera.
La ley es la que determina el alcance y asegura el ejercicio de la libertad en la sociedad.
Cuando falta la ley o no se la aplica, las personas están sometidas a la fuerza de otras personas o de grupos más poderosos.        
La ley suprime o limita el uso de la fuerza por los individuos y a cada persona le concede ciertos derechos y la protección necesaria para que pueda ejercitarlos sin intromisiones extrañas.
La ley protege la libertad del hombre, no sólo contra los ataques exteriores, sino también contra lo extravíos de la libertad misma. La ley limita y regula el ejercicio de los derechos, para que la libertad no degenere en licencia.